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lunes, 13 de julio de 2009

NO MORE I LOVE YOU'S

La nostalgia está de vuelta. ¡Ya era raro que no llamara a las puertas de mi corazón, again!
Y es que la mente es muy dada a hacer lo que le parece cuando menos te lo esperas, así de caprichosa es. Es la que nos dirige, para bien o para mal. Nos entrega a los brazos de la melancolía, y la voracidad de la soledad que refleja una realidad irreconocible.

Demasiadas mentiras, vacíos, horas muertas intentando reanimar a un cadáver que lleva sin respirar media vida. Todo se olvida, todo cambió. Los pasos, cogieron la dirección equivocada. Recuerdos que se soñarán hasta la saciedad. Mi presente no es ningún presente, ningún regalo. El antes y el después de las cosas que hacer, que hicimos, que haríamos, que no haremos. Perpetua noche que ya no me arropa con la voz amiga, llena de seracs y hielo se congelan mis ojos, mi alma.

domingo, 5 de julio de 2009

QUE 30 AÑOS NO ES NADA...

Eso parece a la vista de las continuas recopilaciones de discos de los grupos legendarios, como los Secretos que ayer dieron buena cuenta de ello en el León Arena con un concierto donde la nostalgia afloró y donde los sentimientos de siempre seguían estando apesar de la sentencia del tiempo.

El tango decía que veinte años no es nada, que febril la mirada...., pero aunque creamos ser los mismos, hemos mudado nuestra piel para poder sobrevivir y adaptarnos a un medio cada vez más depredador, más competitivo, más arrasador.

Ya peinamos canas, pero hay una ilusión interna que nos hace ser fieles a nosotros mismos.


lunes, 20 de abril de 2009

AGORA, PRECISAMENTE TÚ

Se algodonaban los recuerdos, mullida complaciente, disolviéndome en un universo, formando parte del TODO.

No necesito una coartada para rememorarte, siempre estás ahí.

Se tiñe de aúreas esperanzas, gozosas de encarnarse.
Estallaron mis sentidos, una orgía animal.
Medió en aquella algarabía mi alma desgastada. Lo que esperé, no fue. Me lo temía.
Discurría por mi valle frondoso, primaveral, cuando abruptamente y contrariada sacudió la pérdida de las presencias, nostalgia de la edad primigenia, cuando vibraba.


¡Que no!
¡¡En qué me había convertido! ¿Cómo había cambiado?
Demasiados porqués.
Todo era naturaleza muerta.

La realidad jode, siempre dando por culo.
¿Por qué me traicioné?

La vida es un averno. No esperaba ya nada de ella.
Me he pasado la vida luchando. Nunca me había sentido tan físicamente agotada. Le puse demasiada pasión.
Es un sin dios, adiós. Y todo fue.
Cuerda ayer, locura hoy. Estragos. No puedo.
Era sabido que haría lo propio.
Pronostiqué un futuro conocido. Depredador Tiempo. Verdugo, siempre resuelve.
Naúfraga del desamor. Vociferé.
Vacilé. Atmósfera otoñal again.
No he sido autónoma.No me he resuelto.

Caí en un somnoliento enclave, donde me encontré arropada en todo momento.
Me sentí henchida como nunca :No recordaba mayor felicidad.
La bondad me permitía fluir hacia el sendero reconocido, donde se encontraban mis amados, los que me amaron sinceramente.
Ráfagas, destellos de escenarios vividos. Transportada a un ensalmo.

viernes, 20 de marzo de 2009

CULTURA SLOW

Vivimos en sociedades demasiado rápidas, donde todo se actualiza, se refresca en cuestión de minutos : las noticias, los hechos, lo tecnológico queda obsoleto, caduco, y donde la vorágine nos lleva por una espiral stresante, llena de prisas y carreras para intentar llegar a todos los sitios, sin saber muy bien por qué.

Sin duda es un gran mal de nuestros días. Las ciudades son suicidas con su vertiginoso ritmo, y desde que nos levantamos y hasta que nos acostamos vamos escopetados, dispuestos a jugarnos el tipo por hacer cosas que no dejan de ser artificiosas, llenas de ruido y vacío.Nos lleva a cometer muchos errores, a no fijarnos en el entorno y disfrutar de sus placeres, en no compartir tranquilamente con los demás momentos que son irrepetibles.

Nos volvemos violentos, irascibles si las cosas no suceden cuando esperamos que sucedan, a poder ser lo antes posible, y es que no nos queremos dar cuenta que las pautas que nos marca el tic- tac del reloj nos tiranizan, nos hacen menos humanos.

Tenemos que volver al equilibrio sosegado, a un latir más pausado y normal, por la salud psíquica y física. Vamos acelerados y nos complicamos porque damos demasiada importancia al reloj, somos esclavos del tiempo y de querer hacer mil tareas al día, cuando realmente cada una lleva un tiempo considerable. Lo que nos muestra la dicotomía de cantidad-calidad.
Debemos dar prioridad a la calidad, para saborear la vida, y no pasar por un montón de cosas de puntillas sin enterarnos muy bien para qué.

Desengancharse a esa estructura marcada por horarios estrictos lleva su tiempo. Esto es como una droga, debemos desintoxicarnos de las velocidades impuestas por un sistema que como he dicho en más de una ocasión, no trata de que seamos felices, antes al contrario, pero quizá desaprendiendo todo lo que esta ahora ha modelado nuestra existencia.

Sólo somos seres megaconsumistas ( de comida fast food, ocio fugaz, trabajo acelerado, educación competitiva, etc) ,conectados a una mayor tecnología que nos hace depender de ella para que adquiramos las últimas novedades, sin pararnos realmente a pensar que eso no nos va a hacer mejores.

Debemos desprogramarnos, y ver qué es lo urgente y cuál lo importante, para decidir eficazmente, no realizar las cosas por resultados-objetivos, sino por sensatez y respirar naturalmente, oxigenarnos, no caer en el círculo vicioso del que está preso la mayoría, con enfermedades evitables, con un poco de sentido común.

Si sabemos que lo importante es el viaje y no la meta, y en cada etapa sentimos profundamente cada segundo, la meta no supondrá una frustración o un fracaso, porque el camino habrá sido maravilloso. Todo es cuestión de compromisos, de productividad más estable, más armoniosa que nos haga formar parte del entorno, no un actor "hiper-adrenaleico" que pierde la percepción de la realidad.

Por una mejor calidad de vida, ¡vive sensatamente!