sábado, 29 de noviembre de 2008

NO SOMOS MÁS QUE UN NÚMERO


El gobierno llegada estas fechas casi está haciendo el balance de muertos en el asfalto en lo que va de año. Nos dice que es más bajo que en períodos anteriores, gracias a la aplicación del carné por puntos, así como las inversiones hechas en prevención con sus campañas de tráfico en momentos puntuales , o inversión en infraestructura de carreteras( aunque esas competencias también las tienen las comunidades autónomas) que son más que aceptables.

Cuando revisamos las cifras y vemos que en lo que va de año ya son más de 2741 personas las que ya no se comerán las uvas este fin de año es algo escalofriante. Pero nos siguen diciendo que el porcentaje de fallecidos es inferior al de años anteriores y la tendencia es que siga bajando.

Mientras siga habiendo un solo muerto en las carreteras no es para congratularse y ser positivos. ¿No es para reivindicar que esta lacra social se termine y se ponga todo el empeño en ello?¿Qué tal si en vez de ser un goteo constante, diario en las vías hubiese un atentado donde se llevarán a ese total de personas por delante de un plumazo?¿No sería alarmante?¿No pondríamos el grito en el cielo?

Sigue habiendo puntos negros haciendo peligrosa la circulación por muchos lugares. En otros sitios sin embargo hay sobreseñalización.

Los motoristas se llevan la peor parte. Su cuerpo es el chasis,y cualquier caída puede dejar otra vida, bien por fallecer o por lesiones con graves consecuencias. El uso del casco no es suficiente. Los guardarraíles siguen siendo un verdugo inapelable, y es necesario que cambien el material para que se puedan salvar más vidas.

Los ciclistas y peatones también tienen mucho que perder. Las penas que aplica el código penal se van endureciendo puesto que los delitos de atropellos son homicidios por imprudencia en muchas ocasiones, y la cárcel es ya más frecuente ante estos hábitos de conducción.

Las causas más recurrentes en un accidente de tráfico siguen siendo el alcohol y la velocidad, repercutiendo a los más jóvenes en esta triste estadística. Pero aparte de estas velocidades inadecuadas o del consumo de sustancias cuya tolerancia tiene que ser cero(drogas de diseño,medicamentos) , existen múltiples factores algunos ambientales (como la mala señalización) otros personales( cansancio,falta de sueño,distracción con el móvil, vehículo en mal estado:frenos, dirección,etc) que pueden hacer que el accidente sea inevitable. Aunque también hay un pequeño porcentaje donde aún yendo bien, la existencia de kamikazes pueden acabar con vidas.

La DGT ha pasado de ser un vigilante del correcto uso de las vías a un sistema más recaudatorio, dispuesto a sancionar en circunstancias a veces dudosas. Los radares fijos y móviles son voraces en sus apreciaciones.Y ahora la llegada de una multa de modo electrónico nos hará que se paque antes dejándonos a veces indefensos ante posibles recursos.
En fin, hacer un llamamiento en la seguridad vial necesario para que miles de vidas puedan seguir disfrutándose, y no lamentarnos ante indignidades como estas.

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