sábado, 21 de febrero de 2009

QUIEN DA DUROS A 4 PESETAS???

Y SE VAN DE ROSITAS...

Robert Allen Stanford, acusado en EE.UU. de un fraude millonario, que ahora se extiende a varios países latinoamericanos e incluso Europa. El mercado financiero está en alerta por el fraude millonario de unos 9 200 millones $ perpetrado por el magnate tejano. El estafador ofrecía a los inversionistas altos rendimientos por su dinero. Las promesas falsas de jugosas ganancias permitieron al banco inyectar más dinero y pagar comisiones desproporcionadas. Incluso, en 2008, cuando muchos índices financieros perdieron hasta el 40% de su valor, la empresa reportó pérdidas de apenas 1,3%. Fue ahí cuando comenzó a salir la verdad de los engaños, gracias en parte al escándalo de otro fraude financiero reciente, el de Bernard .

Stanford, hasta ahora amigo de figurar en los medios, pareció ser tragado por la tierra durante varios días. El FBI no detuvo al vigoroso magnate .“Aún no hay base jurídica penal”, se explicó, pero dónde está el dinero, por obra y magia de los mangantes se evaporó.

La noticia se suma a la irritación que produce en la sociedad el hecho de que Bernard Madoff, responsable de un sistema piramidal que produjo perjuicios cifrados por él mismo en 50 000 millones $, se encuentre detenido en su lujoso departamento de Nueva York y no en la celda de una cárcel.


Madoff funcionaba en un medio como el de Wall Street, que permite cualquier cosa, donde la impunidad de los megarrescates financieros y las megaestafas es la norma. Como estafador individual, lo único que ha hecho es estafar a algunos de los mayores estafadores institucionales que le hacían la competencia en Wall Street. Todo este sistema de recompensas y prestigio está controlado por los más hábiles a la hora de hacer malabarismos en los libros de cuentas, de difuminar los rastros de las operaciones y de desplumar a las víctimas voluntarias que llaman a sus puertas “pidiendo” que las desplumen.

Las empresas inversionistas esperan con calma el desenlace del escándalo. La mayor parte de las actividades se dieron en fiducias inmobiliarias.
La resaca del fraude Stanford era conocido en los círculos de poder gracias a sus aportaciones a políticos. Incluso el presidente estadounidense, Barack Obama, recibió 4 600 $ del magnate.La Comisión de Valores y Cambios (SEC) supuesto controlador y velador de las normas del mercado, es el centro de la crítica en EE.UU. , ya que había recibido alertas del presunto fraude y no actuó.
Pero la agencia intensificó su vigilancia luego que saliera a la luz la embarazosa negligencia de la comisión en el caso Madoff, según empleados actuales y pasados de esa agencia gubernamental. Añadieron que la agencia comenzó a agilizar varios procesos que ya estaban en curso para evitar otra vergonzosa revelación.

Estilo de administración
Según la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos, el comité de inversiones del Stanford International Bank (SIB), que está en el centro del escándalo, era dirigido por personas elegidas más por su proximidad con Stanford que por su competencia. Había echado el anzuelo de rendimientos garantizados hasta en 12 % en dólares engatusó a clientes cansados de magros rendimientos y que olvidaron la máxima que rige al mundo de los negocios:
“Nadie regala dinero”.
¿Cuántos más casos tienen que salir? No aprendemos. Y estos pájaros volarán a disfrutar del dinero robado. ¡Nunca pasa nada!

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